Todas soñamos con una vida en la que podemos despertarnos, bañarnos, desayunar, vestirnos y maquillarnos con calma. El problema es que son muy pocas  las afortunadas que se pueden dar ese lujo. Las mañanas para la mayoría de nosotras consisten en: levantarnos de mala gana, alistarnos como zombies y proceder a pegar carreras para llegar tarde y de mal humor. Algunas ni siquiera desayunamos y todavía nos vamos maquillando como locas en el carro.
 
¿No sería lindo vivir en un mundo en el que nos diera tiempo de hacer más y mejores cosas en la mañana? Esto es algo que me ha estado carcomiendo el pensamiento desde hace tiempo y hoy te quiero compartir un par de ideas que estoy comenzando a poner en práctica para ser más productiva en las mañanas y de paso, cumplir varias de mis metas de año nuevo.

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Todo comienza la noche anterior

Mientras más leo al respecto, más me queda claro que las mañanas productivas comienzan desde la noche anterior. Al parecer hay muchas cosas que son más sencillas de hacer antes de dormir cuando aún tenés tiempo y energía que durante la mañana cuando estás en una carrera contra el reloj y cada segundo es crítico. Por ejemplo:

1. Dejá preparado el desayuno

El tema del desayuno es importante para mí porque durante los últimos meses he tenido que sacrificarlo para poder llegar a a tiempo al trabajo. Sin embargo, estoy clara  de que es una de las peores cosas que no se deberían sacrificar ya que es fatal para el metabolismo. Así que preparar una loncherita con desayunos sencillos para llevar; o dejar las cosas ya apartadas para solo prepararlas en la mañana, son buenas opciones. Quizás hasta te de chance de inspirarte un poco más y buscar ideas nuevas.

2. Seleccioná tu outfit

¿Sí o no que hay días en los que pareciera que tu clóset conspira contra vos y decide que nada te queda bien? ¿O que justo lo que pensabas ponerte, desapareció de la faz de la tierra? Aparte pareciera que esto pasa justo en los días que vas más tarde o que tenías que estar particularmente temprano en el trabajo.
 
Para evitar esto, podés hacer como en el colegio: cuando te mandaban a lustrar tus zapatos, arreglar tu mochila y dejar listo tu uniforme la noche anterior. A mí me ha ayudado no solo a ahorrar tiempo, sino también a ser más creativa y probar combinaciones diferentes. No sé vos, pero yo suelo sentirme mucho más productiva cuando uso outfits que me hacen sentir bonita y empoderada.

3. Lavate (y secate) el pelo la noche anterior

¡Que levante la mano la que peca de andar el pelo siempre en una moña porque nunca le dia tiempo de lavárselo y peinárselo como Dios manda! Yo soy súper  culpable de esto. Aparte que es una tortura lavarse con agua helada a las 5:00 am. Por eso, es mejor lavártelo en las noches; y si sos propensa a los resfriados, secártelo de una vez. Dormirás literal y espiritualmente como bebé y aparte te ahorrarás como mínimo 20 minutos en la mañana.

4. Dejá mapeado el día siguiente

Esto es algo que he puesto en práctica desde hace un par de meses y realmente siento que me ha ayudado. Se trata de tomarte unos minutos antes de dormir para repasar todo lo que tenés que hacer al día siguiente y escribirlo en una libreta por orden de prioridad. Tu mente descansará mejor y tendrás una idea clara de por donde comenzar al día siguiente. También podés hacerlo en la oficina antes de irte, como parte de tu cierre de operaciones de cada día. En serio funciona tanto para lo laboral como para lo personal.

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Levantate con el pie derecho

Ahora que ya cubriste todas tus bases la noche anterior, viene la carrera contra el tiempo. Por acá algunas cosas que podés hacer para aumentar tu productividad al despertar:

1. Desconectate de internet

Si se te va el tiempo revisando tus notificaciones, poné tu teléfono en modo avión antes de dormir. De esta manera te seguirá funcionando como alarma pero sin tanta tentación de procrastinar. Si aún así no es suficiente, probá guardándolo en tu bolso mientras te alistás y usar un reloj de verdad para monitorear el tiempo. Pensá que luego podrás recompensarte poniéndote al día cuando estés lista.

2. Tomá agua antes de empezar

Todas sabemos que el agua es vital no solo para funcionar correctamente sino para mantener una piel y un peso saludable. El problema es que tomar 3 litros de agua al día parece misión imposible. Por eso es bueno siempre tener una botellita de agua en tu mesa de noche y empezar a cumplir la cuota lo más pronto posible, incluso antes del café. No solo te sentirás más alerta, sino que a lo largo de la mañana vas a sentir menos antojos de meriendas y por consiguiente, evitarás las tentaciones de galletas y chucherías.

3. Ejercitate

Yo sé que hacer ejercicio a las 5:30 am es casi misión imposible. De por sí hacer ejercicio es una tortura, hacerlo en el frío de la mañana es peor. Sin embargo, una vez que lo lográs te sentís como una especie de súper héroe. Si alguna vez lo has hecho, sabrás a qué me refiero. Y es que ejercitarte antes de comenzar el día es como un masaje a la autoestima, ya que lograste vencer el instinto perezoso y hacer algo que muy pocos logran. Aparte, que ya salís de esa carga y te quedan tus tardes y noches libres para hacer cosas más interesantes.
 
Este es el punto en el que personalmente flaqueo más, así que creo que pronto le dedicaré un post completo solo a las técnicas para lograr levantarte y hacer ejercicio en la mañana. Así que si tienen sugerencias, son más que bienvenidas en los comentarios. Necesito mucha ayuda con este tema. En serio.

4. Aprovechate del tráfico

El tráfico en las mañanas es inevitable, aunque no necesariamente malo. Podrías aprovechar para escuchar podcasts o audiolibros y aprender algo nuevo, inspirarte o simplemente reírte como idiota para llegar de buen humor a tu destino. Yo actualmente estoy optando por la tercera escuchando a Amy Poehler y su libro Yes Please; y cuando puedo llegar más tarde no puedo evitar morir de risa con El Zarandeo. Te los recomiendo ambos si sos de tendencia amargosilla como yo. 😉

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Así que ahí están. Mis mejores técnicas y descubrimientos para sacarle el mayor provecho posible a tus mañanas. Sé que quedarse en la cama dando vueltas suena tentador pero a la larga, te sentirás súper orgullosa de vos misma. Con un poco de constancia, también verás cambios positivos en otros aspectos de tu vida.
 
Intentá poner en práctica algunas de estas técnicas por un par de semanas y me contás como te va. Recordá dejarme un comentario para saber si te gustó este post y sobre qué otros temas te gustaría que escribiera. ¡Hasta la próxima!

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