Compré este vestido en Zara a finales de septiembre del año pasado. Me enamoré de él a primera vista; tanto así, que ni siquiera me esperé a las rebajas. No recuerdo exactamente cuánto me costó, aunque sí recuerdo que me dolió un poco. Lo que sí puedo decirles es que ha desquitado hasta el último centavo.

Todo en este vestido (que en realidad es un romper) me trastorna. El color, el largo y las mangas acampanadas, me recuerdan al estilo bohemio y femenino de los 70s, una de mis décadas favoritas.

Una excelente inversión

Lo que más amo es que puede ser un outfit super casual o elegante, según los accesorios con que los combine. Sin mentirles, creo que desde que lo compré lo he usado unas 12 veces. ¡Eso es un montón para un vestido!

En este caso, lo combiné con unos mules de Hush Puppies (que por cierto, son deliciosamente cómodos) cuando fui a pasar Año Nuevo en Granada, porque quería verme arreglada y femenina pero no demasiado elegante.

Definitivamente es una de las mejores compras que he hecho y uno de mis vestidos favoritos de todos los tiempos.

¿Te ha pasado algo así alguna vez? Contame cuál ha sido tu mejor compra, de esas que has sentís que verdaderamente le sacaste el jugo. ¡Hasta la próxima!