Finalmente llegamos a fin de mes y al día de pago. Genial. Seremos millonarios 2 o 3 días y luego estaremos contando las horas, minutos y segundos que faltan para que nos vuelvan a pagar.

Les suena familiar? Al menos esa es la historia en mi oficina y con mis amigas. Por eso, quiero aprovechar para compartirles un descubrimiento que hice hace un par de meses y que me ha permitido darme mis gustitos, cumplir con mis obligaciones y finalmente ahorrar por primera vez en casi 2 años. Les digo: hay un app para TODO en esta vida. Así que señoras y señores, con ustedes: Coinkeeper.

Coinkeeper es un app desarrollada por Disrapp y, de todas las apps de finanzas personales que he probado a lo largo de casi 3 años, les digo que es la mejor que he encontrado. No solo tiene un diseño limpio y minimalista, sino que aún en su versión gratuita te permite: planificar tu presupuesto, monitorear tus gastos, sacar estadísticas y establecer metas financieras. Bueno, incluso tiene su propia calculadora para poder hacer conversiones sin tener que salir del app.

El mecanismo es muy sencillo: Primero, creas tus fuentes previstas de ingresos: salario, inversiones, bonos, etc.

Luego, creas tus cuentas o lugares donde normalmente almacenás esos ingresos. Por ejemplo, yo uso: Lafise C$, Lafise US$, BAC U$, Credisiman y Cash.

Después, creás las categorías en las que normalmente gastás durante el mes. Podés ser más general o específico según tus gastos y estilo de vida. Una de las cosas que más me gusta de Coinkeeper te ofrece un montón de íconos que se adaptan a casi todo.

Luego le asignás un presupuesto a cada categoría. Un método que me ha funcionado bastente bien es escribir mis categorías en un papel y empiezo a asignar cantidades, empezando por los gastos fijos (renta y préstamo del carro, servicios, etc) y luego el resto. En la primera ronda, pongo el monto que me gustaría gastar. Luego sumo y obviamente es más que mis ingresos, por lo que empiezo a recortar de donde menos me duele a donde más me tendría que sacrificar hasta llegar al monto de mis ingresos.

(Tip: el ahorro debería ser una categoría obligatoria dentro de tu presupuesto, como un gasto más)

Una vez que tenés todo listo, solo tenés que ir ingresando cada gasto. Arrastrás de la cuenta con lo que lo vas a pagar y lo llevás a su respectiva categoría. Vas a ir notando como a medida que gastás, las categorías van cambiando de color hasta llegar al rojo.

(Tip: para darte un poco de sanidad mental, te recomiendo dejar una categoría destinada a “imprevistos”, porque hay que ser realistas y siempre salen cosas)

Yo aún no he logrado terminar un mes sin llegar al rojo, pero les puedo asegurar que cuando lo estás viendo a cada rato tenés mucha más conciencia de qué tanto te has libreteado y en qué áreas podés recortar para compensar.

Por acá les dejo los links de descarga para que se animen a probarla. Recuerden comentarme qué les parece!

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