9-formas-de-apoyar-a-Nicaragua

Sabemos que la manifestación pacífica es una de las expresiones cívicas más sagradas, importantes y efectivas para cualquier ciudadano. Sin embargo, por una u otra razón no todos podemos hacerlo y aún cuando podemos es fácil llegar a sentir que no es suficiente. Y es que en Nicaragua ahorita nada parece ser suficiente.

Durante estos meses he experimentado de primera mano ese sentimiento de impotencia al punto de casi querer tirar la toalla. Quizás vos o alguien que conocés esté pasando por lo mismo. Una de las cosas que más me ha ayudado a combatir ese sentimiento ha sido comprender que en una lucha cívica hay muchas trincheras.

Cada pequeño esfuerzo suma, aunque no lo parezca. Estos son 9 ejemplos de cómo apoyar a Nicaragua

 

1. Ayudá a combatir las noticias falsas

A estas alturas ya sabrás que no se puede confiar cien por ciento en todo lo que ves en las redes. Muchas veces es tanta la información que ni los noticieros logran verificar completamente las cosas antes de publicarlas. Es por eso, que una de las cosas más útiles que podés hacer es ayudar a verificar las noticias que andan circulando para evitar la histeria masiva y la desinformación.

A veces basta con dar una buena googleada para comprobar si una imagen es de algo que pasó hace años. También podés reportar en facebook y twitter cuando detectés una noticia falsa o que incita al odio. Por último, podés abstenerte de compartir cuando te manden una de esas cosas que “postearon en otro grupo pero no sé si es verdad”.

2. Conocé a tus vecinos

Últimamente se ha vuelto a poner de moda el dicho de “solo el pueblo salva al pueblo”. Esto es cierto en más de una forma, incluyendo en tu vecindario. Aunque no se caigan bien o sean de distintas ideologías tus vecinos y vos tienen una misma causa: cuidar sus hogares y a sus familias.

Si no lo has hecho, tomate el tiempo de conocer a tus vecinos; intercambiar números e ideas sobre como defenderse en caso de una emergencia. Recordá que entre todos, son más fuertes.

3. Mantené tu fe

Independientemente de la fe o ideología que profesés, aferrarte a algo más grande que vos mismo es muy importante en momentos como este en el que no sabemos cuándo volveremos a ver la luz. Ya sea en un dios, en el karma o simplemente en la solidaridad humana. Aferrate a tu fe, por vos y por los que están a tu alrededor. La fe y la esperanza puede hacer la diferencia en la moral de todo un pueblo.

4. Educate

Quien no conoce su historia está condenada a repetirla. Así de sencillo. Aprendé todo lo que podás acerca de la historia de Nicaragua y del mundo y compartí con otros lo que vayás aprendiendo. Recordá que tenés acceso a todo el conocimiento humano en la punta de tus dedos, no lo desperdiciés. La educación es y será siempre la mejor forma de resistencia y el mayor agente de cambio. Punto.

5. Encontrá una causa que te identifique y comunidades que la apoyen

Al final de esta crisis, vamos a tener que reconstruir una nación completa. Eso es un gran reto pero también una hermosa oportunidad. Para ello, vamos a necesitar ciudadanos involucrados en todos los aspectos de la vida y no hay nada mejor que unirte a aquellas causas que signifiquen algo para vos. Sean los animales, la juventud en riesgo, la equidad de género, o incluso el simple hecho de tener calles más limpias y ordenadas. Todo importa y todo suma.

6. Trabajá en pequeños proyectos de adentro hacia afuera

Si no podés salir de tu casa identificá pequeños proyectos que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida dentro de tu propia casa. Reparar una gotera, reorganizar, limpiar. Son pequeñas cosas que además de mantener tu mente ocupada, tendrán un impacto positivo en tu familia. Sin mencionar que en el camino podrías aprender habilidades que luego pueden ser útiles dentro de tu comunidad.

7. Cuestioná tus valores y reevaluá tus prioridades

Las cosas cambian, la vida cambia de un día para otro y eso no necesariamente tiene que ser malo. Cada final representa un nuevo comienzo, y cada curva que te tira la vida puede ser una excusa perfecta para reinventarte. Solo tenés que tener el valor para ser honesto y cuestionarte. Preguntate qué es lo más importante en tu vida. Qué valores te definen y por qué. Luego tené el valor para vivir de acuerdo a tus respuestas. Y de volverte a cuestionar constantemente.

8. Se cortés

Recordá siempre que lo cortés no quita lo valiente. Ser un buen ciudadano no solo significa salir a marchar para defender tus derechos. Es también dar pasada en el tráfico y recoger basura en la calle aunque no sea tuya porque también es tu calle. Es decir por favor y gracias, buenos días y buenas tardes sin importar que te lo devuelvan o no. Puede ser que en este contexto de violencia y luto ser cortés, (especialmente con la gente grosera) parezca algo imposible pero justo por eso es un acto de fuerza, valor y amor a la patria. Toca dar el ejemplo a ver si entre todos hacemos que se contagie.

9. Luchá por mantener tu sanidad mental

Hace años aprendí una de las lecciones más importantes de mi vida: La sanidad mental no tiene precio. Es por eso que aunque sea difícil procurés darte pequeños breaks para desconectarte de las noticias y dedicarte a hacer cosas que te alimenten el alma. No es egoísmo, es civismo. Necesitamos ciudadanos sanos (física y mentalmente) para sacar este país adelante y ayudar a los demás. Así que no te sintás culpable.

*BONUS TRACK*

Tampoco te sintás culpable de partirte de risa con uno que otro meme. La risa también es una forma de protesta pacífica. Después de todo, los nicaragüenses llevamos el Güegüense y la poesía en la sangre, y han salido producciones verdaderamente magistrales.

Solamente tené cuidado de no cruzar la línea entre el humor y el ataque directo contra la dignidad de una persona. Si tenés problemas para identificar esa línea solo pregúntate cómo te sentirías si fueras vos o alguien de tu familia.

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