resoluciones 2018 - dream life factory

Como ya les había contado hace tiempo, soy fan de Año Nuevo porque es el momento en el que el mundo entero parece ponerse de acuerdo para hacer borrón y cuenta nueva y empezar con el pie derecho. Así que si aún no tenés definidas tus resoluciones para este 2018, por acá te comparto algunas ideas que aunque son muy sencillas, te pueden servir de inspiración para lograr grandes cambios.

No importa que no las cumplás todas; si lográs enfocarte al menos en una, estarás haciendo mucho más que con una lista de 50 cosas que habrás olvidado de aquí a Semana Santa (a todos nos pasa, tranquila).

resoluciones para 2018

1. Comé para vivir, no vivás para comer

No se trata de entrar en un régimen estricto de dieta ni privarte de las cosas que te gustan. Se trata simplemente de ser más consciente en cuanto a tus elecciones y cantidades. No sé si te ha pasado, pero yo soy súper culpable de comer solo porque estoy aburrida cuando ni siquiera tengo hambre, o comer hasta reventar y terminar con dolor de panza y de conciencia. Imaginate cuántas calorías te ahorrarías solo con estar más alerta y comer solo cuando en realidad valga la pena.

2. Comenzá a presupuestar – o seguí haciéndolo

Presupuestar es horrible al inicio porque además de aburrido, da miedo sentir que no vas a poder darte tus gustos. Yo pasé años viviendo y gastando a la ciega hasta que me propuse ahorrar para la prima de una casa. Así que luego de meses de prueba y error finalmente creé un sistemita para presupuestar todos mis gastos de vida desde las obligaciones hasta las vagancias. Te puedo decir que ese miedo inicial vale la pena porque a la larga vas a sentirte mucho más tranquila de saber que estás gastando dentro de tus posibilidades, pagando tus deudas a tiempo y ahorrando para las cosas que querés o necesitás. Métodos hay muchos y para gustos los colores. Yo uso Google Sheets y un app llamada Coinkeeper de la que hice un post hace bastante. Si querés que te comparta más detalladamente mi sistema, dejame un comentario al final 😉

3. Depurá tu vida

Depurar es volver a vivir. Si te sentís abrumada por el desorden en tu clóset, cuarto, carro o cualquier otro espacio de tu vida, creeme que no hay nada mejor que hacer que una limpieza de año nuevo. Yo necesito una al menos cada 3 meses porque no hay placer más grande que desprenderte de esas cosas que solo roban espacio, acumulan polvo y no te hacen feliz (esto es especialmente importante con la ropa). No tenés que remodelar tu casa de pies a cabeza, comenzá con una gaveta, con tu bolsa de maquillaje o con las fotos de tu celular. Creeme que te vas a sentir mucho más ligera y motivada para seguir con otras cosas.

4. Si querés viajar, hacé que suceda

Si te quedás esperando a sacarte la lotería para hacer ese viaje de tus sueños, probablemente nunca lo harás. Yo pasé AÑOS soñando con ir a Grecia y no fue hasta que finalmente me puse a ahorrar para ello que pude lograrlo; No tenés que ser millonaria ni estar libre de deudas para viajar. Solo tenés que organizarte y planearlo con tiempo suficiente. Aunque te tome años y ahorrés un poquitito cada mes (a mí me tomó casi un año y medio cruzar el charco), algún día llenarás ese vaso y podrás hacerlo; pero si nunca comenzás, estarás siempre igual de lejos.

5. Hacé eso que has estado postergando

Si tuviera un dólar por cada cosa que vengo postergando hacer desde hace más de 6 meses ya sería millonaria y es muy probable que vos también. Limpiar tu buzón de correos, ir al doctor, el mantenimiento del carro, OMG mejor no sigo porque me da ansiedad de solo recordar. El problema con esto es que mientras más tiempo pasa, más cargo de conciencia y más frustración. Así que en vez de estar lamentándonos o sintiéndonos culpables, sale mucho más barato tomar al toro por los cuernos y darle prisa al mal paso para ya poder tacharlos definitivamente de la lista. ¿Sí o no que no hay cosa más divina que tachar algo de tu lista de pendientes?

6. Esparcí un poco de bondad a tu alrededor

No tenes que ser Madre Teresa ni donar medio salario a ninguna fundación. Cosas tan sencillas como dar la pasada en el tráfico, decirle buenos días a la gente al caminar, mantener la puerta abierta para que pase otra persona. No vamos a lograr la paz mundial con esto pero tal vez si somos más corteses y cordiales entre nosotros podamos vivir más tranquilos o al menos menos estresados y neuróticos.

7. Sé más productiva y dejá de procrastinar

Ser procrastinador es como ser alcohólico. No hay cura, no se vuelve más fácil con la práctica y en cualquier momento podés recaer. Ser productivo cuando tenés el hábito (o vicio) de procrastinar es una lucha diaria y la única forma de lograrlo es realmente forzándote a concentrarte y hacer las cosas. Lo bueno es que una vez que te obligás a ignorar las distracciones eventualmente llegás al punto mágico en el que todo comienza a fluir y ya no podés parar hasta terminar. Lo importante es llegar a ese punto, el resto viene solo, así que ¡hay esperanza! Hace algún tiempo les compartí un vídeo que habla acerca de esto y te lo explica literalmente con dibujitos. Es super divertida e inspiradora, te la dejo aquí por si te animás a verla.

8. Movete más

Nótese como digo “movete más” y no “bajá 100 libras” o “sacá cuadritos como la Mujer Maravilla”. Si sos una persona muy sedentaria o si de plano odiás hacer ejercicio, no es realista ponerte metas muy ambiciosas e intimidantes porque no las vas a mantener ni 3 semanas. En cambio “moverte más” es algo más aterrizado que podés hacer de mil maneras: subí las escaleras en vez de tomar el ascensor, parqueate lejos para caminar más, sacá a pasear a tu perro, etc. Estas 3 son algunas de las que se me han ocurrido a mí pero ¡dejame un comentario al final si tenés más ideas!

9. Dormí más y mejor

¿Sabías que dormir muy poco engorda y envejece? ¡Y yo jactándome las últimas 2 décadas de solo necesitar 8 horas de sueño a la semana! Si sos como yo, sabrás que es difícil apagar luces, televisor y celular cuando aún no tenés sueño pero en serio que tu cuerpo y tu mente te lo van a agradecer. Dicen que un adulto necesita al menos 7 horas de sueño diario. Así que revisá tu horario y calculá a qué hora te deberías dormir cada noche para lograrlo. Yo me puse una alarma una hora antes de mi “bedtime” para que me de tiempo de lavarme cara, dientes y todas esas cosas. Aún me cuesta un montón pero he descubierto que igual que con los bebés, tener una rutina nocturna ayuda a que tu cerebro se vaya preparando para descansar y cada vez se hace más fácil conciliar el sueño.

10. Aprendé a quererte

A como sos ahorita, no a como esperás llegar a ser un día. Si esperás a llegar a tu peso ideal, a tener el trabajo o casa de tus sueños, a encontrar pareja para sentirte “digna” de tu propia aprobación y amor, probablemente nunca vas a lograr esas cosas y será como un círculo vicioso. Aprendé a valorarte tal y como sos ahorita para que te podás convertir en tu propia y personal mejor amiga (suena cursi, yo sé) pero todo héroe necesita de un aliado y vos misma podés llegar a ser tu mejor aliada o tu peor enemiga.

Espero que estas ideas te hayan gustado y a lo mejor inspirado un poco. ¿Cuáles de ellas sentís que te aplican más? Contame en los comentarios para saber en qué temas debería profundizar más este año. Podemos ser como un pequeño grupo de apoyo de procrastinadoras anónimas 😜. ¡Feliz año nuevo y que la fuerza nos acompañe a todas!


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  • Trendy Men´s Blog

    Hola.

    Me gustó mucho tu post, sobre todo el #2 porque es una meta para este año, y aunque todavía no tengo deudas que dan miedo, si estoy consciente de ser un comprador compulsivo, así que para mi sería interesante que compartieras ese plancito hahaha

    • Andrea

      ¡Hola Roberto! Qué alegre verte de nuevo por acá y que te haya gustado el post. Voy a trabajar en el post acerca de mi sistemita para compartírtelo muy pronto. ¡Saludos!